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Gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE)

13.04.2011
¿Quién no tiene en su hogar un frigorífico, una plancha, un televisor, un horno, una batidora, una lavadora o un teléfono?
Estos aparatos, cada vez más imprescindibles en nuestras  vidas se convierten en un problema ambiental cuando se convierten en residuo.

Se conocen entonces por Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE).

La cantidad de residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos está creciendo con gran rapidez, siendo la corriente de residuos urbanos de mayor crecimiento.

Además, estos equipos tienen sustancias peligrosas para el medio ambiente como metales pesados (mercurio, plomo…), de difícil eliminación o incluso tóxicas.

El Real Decreto 208/2005 sobre Aparatos Eléctricos y Electrónicos y la Gestión de sus residuos obliga a los agentes económicos que intervienen en el ciclo de vida del producto a asumir responsabilidades tanto en la generación como en la gestión de sus residuos.

Categorías de Aparatos Eléctricos y Electrónicos incluidos:

  • Pequeños y grandes electrodomésticos
  • Equipos de informática y telecomunicaciones
  • Aparatos Electrónicos: televisores, audio, video…
  • Aparatos de Alumbrado: lámparas fluorescentes…
  • Juguetes y equipos deportivos y de tiempo libre
  • Aparatos médicos
  • Máquinas expendedoras
  • Instrumentos de vigilancia y control: detectores de humos, termostatos…

¿Cómo se gestionan los RAEE?


Tal y como marca la ley, son los productores los encargados de la recogida y gestión de los RAEE.
 

¿Cómo llevan a cabo esta obligación?

Pueden encargarse de la gestión de forma individual o a través de los Sistemas Integrados de Gestión (SIG). Si las empresas se unen a los SIG, cumplen con la legislación en materia de RAEE y comparten los costes de gestión con el resto de empresas pertenecientes. En este caso, los SIG tienen la obligación de recoger los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, tratar y gestionar correctamente.

¿Cómo se financian las operaciones de recogida, tratamiento y gestión de RAEE?

Se financian por parte de los consumidores. Cuando se compra un aparato eléctrico o electrónico,  en la factura está incluido un coste extra, llamado ECORAEE que sirve para financiar la gestión final de ese aparato. La ECORAEE debe aparecer indicada en la factura. Este coste se suma al precio total y se le aplica el mismo IVA que corresponda.

Algunos de los Sistemas Integrados de Gestión son:
CATEGORÍA DE RAEE
SIG
Grandes ElectrodomésticosECOLEC
Pequeños ElectrodomésticosECOLEC
Equipos de informática y TelecomunicacionesECOFIMÁTICA, ECOTIC, TRAGAMOVIL
Aparatos de AlumbradoAMBILAMP, ECOLUM


no basuraLos aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) se identifican por un símbolo que muestra un contenedor tachado, y que indica la recogida selectiva de dicho aparato una vez finaliza su vida útil.

Cuando los consumidores queramos deshacernos de algún aparato viejo tenemos dos opciones: podemos entregárselos directamente al vendedor siempre y cuando vayamos a comprar un aparato nuevo de características similares, o también tenemos la posibilidad de llevarlo a algún punto limpio cercano.

¿Qué hace HC Energía?

En el caso de los equipos de informática, HC Energía fomenta su reutilización reduciendo así el número de residuos generados y contribuyendo al desarrollo sostenible (ver iniciativa Reutilización y donación de equipos informáticos). Aquellos equipos que no puedan seguir utilizándose son gestionados a través de un SIG.
En el caso de los fluorescentes o lámparas de descarga HC Energía dispone de contenedores de Ambilap (SIG) para la recogida de estos residuos.

¿Qué mejoramos con respecto a realizar la gestión con el suministrador?

De esta forma, nos aseguramos de que se gestionen correctamente los fluorescentes, presentando los puntos limpios de fluorescentes muy buenas condiciones, correctamente identificado y señalizado tal y como se muestra en la imagen.

¿Por qué deben tratarse las lámparas fluorescentes?

Cuando tiramos las lámparas fluorescentes a la bolsa de la basura, también tiramos los metales que contienen. Esto aporta un riesgo ambiental
si se disponen en un vertedero incontrolado, el agua de lluvia puede arrastrar los metales hacia los cauces subterráneos de agua y, de éstos, hacia los ríos y el mar, con la posible afectación a seres vivos;
si se queman en un incinerador inadecuado, los metales se vaporizan, se dispersan por el aire y, cuando llueve, son arrastrados hacia el suelo y a los cauces de agua.

¿Cuáles son los tratamientos de los fluorescentes posteriores a su recogida?

Los tubos se introducen enteros en el proceso, y el primer paso es la trituración del vidrio, después los componentes son separados y depositados en distintos contenedores. El aluminio y el vidrio se envían a un tratamiento de reciclaje. Por otro lado, el polvo de fósforo se somete a destilación, separando así el mercurio que posteriormente se purifica y comercializa.
Tratamiento de fluorescentes

Categorías

Residuos