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¿Qué es el ruido?

pajaroUn sonido se genera por una superficie en movimiento que se transmite a través del aire, disminuyendo su intensidad con la distancia y el entorno físico.

Un ruido es todo sonido que puede producir una pérdida de audición, ser nocivo para la salud o interferir en una actividad en un momento dado.

En un principio, los ruidos no son ni positivos ni negativos, solo una sensación subjetiva cuyo nivel de molestia está influido por la calidad, duración y, por supuesto, la tolerancia de cada individuo.

 

Medición del ruido

¿Sabías que los seres humanos no percibimos el sonido de igual modo? El oído convierte las ondas sonoras en sensaciones auditivas que dependen de diversos factores (frecuencia, intensidad de onda, la acústica del lugar o la sensibilidad del individuo).
 
Para medir ruido se utiliza el sonómetro, equipo que mide la variación de presión que se produce en un punto concreto cuando se propaga la onda sonora, expresado en decibelios (dB) y calculado a través de una fórmula logarítmica.

Como una misma presión sonora pero de diferente frecuencia provoca una sensación auditiva distinta en el oído humano, se establecen diferentes curvas de corrección. La curva de ponderación A es la más utilizada ya que es la que mejor se aproxima al comportamiento del oído humano. Por eso hablamos de dB(A).
Termómetro 2015

 

Contaminación acústica

pajaro cantandoSegún la ley 37/2003 del Ruido, la contaminación acústica son aquellos ruidos o vibraciones –sin importar qué los genera- que suponen una molestia, riesgo o daño para las personas y el desarrollo de sus actividades o que causen efectos significativos sobre el medio ambiente.

Hoy en día, con el crecimiento de los núcleos urbanos –más del 70% de la población europea vive en ciudades- la contaminación acústica se ha convertido en uno de los factores medioambientales más importantes al repercutir directamente en la calidad de vida de los ciudadanos.

Aunque el ruido no se acumula o mantiene en el tiempo como otros agentes contaminantes, también puede causar grandes daños. Así, la legislación española vigente establece que a partir de los 80 dB(A) es necesario aplicar medidas preventivas.