protocolo de Kioto


El Protocolo de Kioto


El 11 de diciembre de 1997 los países industrializados se comprometieron, en la ciudad de Kioto, a ejecutar un conjunto de medidas para reducir los Gases de Efecto Invernadero. Los gobiernos de dichos países pactaron reducir en un 5% de media sobre la base de 1990, las emisiones contaminantes entre 2008 y 2012. El acuerdo entró en vigor el 16 de febrero de 2005, después de la ratificación por parte de Rusia el 18 de noviembre de 2004. El objetivo principal era disminuir el cambio climático causado por la actividad humana, y cuya base es el efecto invernadero. 


La Unión Europea, muy activa en  la concreción del Protocolo de Kioto, se comprometió a reducir sus emisiones totales medias durante el período 2008 - 2012 en un 8% respecto de las de 1990. A su vez, dentro de la UE, a cada país se le estableció un objetivo distinto en función de diversas variables económicas y medioambientales, correspondiéndole a España un +15%, es decir, un compromiso de no aumentar sus emisiones más del 15% en relación al año base. Sin embargo, el importante crecimiento económico experimentado por nuestro país desde 1990 se tradujo en un aumento del transporte y del consumo energético de las familias y de la industria (y por tanto, en un incremento de las emisiones de CO2), lo que explica el esfuerzo que supuso para España cumplir su compromiso.


Compromiso tras Kioto

La Unión Europea, con un papel siempre destacado en la lucha contra el Cambio Climático, fue la primera en establecer un compromiso post-Kioto que aplicase después de 2012. Así, el 10 de enero de 2007 la Comisión Europea propuso un paquete de medidas integradas sobre la energía y el cambio climático en el que se comprometía a reducir las emisiones de gases efecto invernadero en un 20% como mínimo en 2020, apoyándose en el logro de un 20% de consumo energético final con origen en fuentes renovables, y en el ahorro de un 20% del consumo total de energía primaria en 2020; para hacer factible la consecución de estos objetivos, el 23 de Enero de 2008 publicó el llamado "paquete legislativo verde" (green package). En paralelo, año tras año, en las celebraciones de las Convenciones sobre Cambio Climático, Naciones Unidas trata de cerrar un acuerdo internacional que comprometa a todos los países, y que sustituya al ya extinto Protocolo de Kioto. 

Acuerdo Voluntario en Copenhague

El año 2009 era un año clave en materia de cambio climático a nivel internacional, ya que a finales del mismo, en la Cumbre de las Naciones Unidas de Cambio Climático que tenía lugar en Copenhague, se tenía la esperanza de conseguir un acuerdo que sustituyese al Protocolo de Kioto una vez que éste expirase su periodo de vida a finales de 2012.Sin embargo, el resultado de Copenhague no fue el esperado. De aquella reunión surgió un Acuerdo voluntario que incluía en el encabezamiento la lista de países que lo apoyaban, sin suponer ningún tipo de compromiso legalmente vinculante. Se trataba más bien de una declaración de intenciones, donde se reconocía el objetivo global de reducir las emisiones de manera que no se supere el umbral de los 2 ºC de aumento de la temperatura.

Cumbre de Doha

Fue necesario esperar a la Cumbre de Doha (Cumbre del Clima en el marco de la Convención de Naciones Unidas para el cambio climático) celebrada a finales de 2012, para que se clarificase la posición de todas las partes, prorrogando el Protocolo de Kioto desde el 1 de enero de 2013 y hasta el 31 de diciembre de 2020, con lo que en la actualidad se convierte en el único instrumento internacional jurídicamente vinculante para combatir el cambio climático.

Los países que se han adherido y establecido objetivos de reducción en este segundo período son, entre otros, la Unión Europea, Suiza, Noruega y Australia. Los que quedan fuera respecto al primer período son Japón, Rusia y Nueva Zelanda (que seguirán siendo Partes del Protocolo de Kioto pero sin objetivos de reducción), Canadá (quien abandonó el Protocolo), y EEUU, que nunca ratificó el Protocolo de Kioto. Así, los países que en esta nueva fase están adheridos al protocolo de Kioto, sólo representan el 14% de las emisiones mundiales, por lo que se hace imprescindible un nuevo compromiso internacional jurídicamente vinculante que entre en vigor a partir de 2020. La necesidad de este futuro acuerdo quedó claro en la Cumbre de Durban en el año 2011, y fue impulsado definitivamente en la Cumbre de Doha, proceso conocido como Plataforma Durban.

Llamada de Lima para la Acción por el Clima

En diciembre de 2014 se celebró en Lima la vigésima sesión de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. El objetivo principal era definir el nuevo acuerdo internacional jurídicamente vinculante (iniciado por la Plataforma Durban) que ha de establecer un marco global para la lucha contra el cambio climático más allá de 2020, y en el que estarán involucrados todos los países. Finalmente, se aprobó una decisión denominada “Llamada de Lima a la Acción por el Clima”, que recoge los elementos concretos del acuerdo. Será la base de la negociación a desarrollar en 2015, que se deberá concretar en París.

Acuerdos Internacionales sobre Cambio Climático