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planificación hidrológica

Planificación hidrológica

Con la incorporación a nuestro ordenamiento jurídico de la Directiva Marco de Agua (DMA), se asumió un nuevo enfoque en la planificación hidrológica incluyendo aspectos de satisfacción de la demanda y objetivos ambientales de alcanzar el “buen estado ecológico” de las aguas.

De este modo, los Planes Hidrológicos de Cuenca buscan proteger el dominio público y las aguas, en equilibrio con su uso sostenible y base para el desarrollo regional y sectorial.

En paralelo, la Directiva de Inundaciones establece, a partir de Planes de Gestión del Riesgo de inundación, la coordinación de actividades necesaria para reducir las consecuencias negativas de las inundaciones, basándose en programas de medidas que las diferentes Administraciones deben implantar en función  de sus competencias.

Los planes hidrológicos son la herramienta fundamental para la gestión del agua, al permitir el equilibrio entre la consecución de los objetivos ambientales y los objetivos de atención a las demandas

El Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI) y el Plan Hidrológico (PH) de cada demarcación son elementos de una gestión integrada de la cuenca, y de ahí la importancia de la coordinación entre ambos procesos.

La planificación hidrológica se plantea como un proceso iterativo que se desarrolla cada 6 años. El primer ciclo de planificación cubrió los años 2009-2015, y, actualmente, acaban de aprobarse los Planes Hidrológicos correspondientes al segundo ciclo de planificación, 2016-2021.

Los contenidos del PH incluyen  la definición de las masas de agua, criterios de prioridad y compatibilidad de usos, regímenes de caudales ecológicos y otros requerimientos ambientales, asignación y reserva de recursos, zonas protegidas y régimen de protección, objetivos medioambientales y medidas de protección de las masas de agua.

Se entiende por caudal ecológico al caudal que contribuye a alcanzar el buen estado o buen potencial ecológico en los ríos o en las aguas de transición y mantiene, como mínimo, la vida piscícola que de manera natural habitaría o pudiera habitar en el río, así como su vegetación de ribera.