El calor de la Tierra

El aprovechamiento del calor de la Tierra

El globo terrestre está compuesto por rocas, metales y elementos químicos que conforman la geoesfera, dividida en tres capas principales. La corteza que mide aproximadamente 70 kilómetros; el manto (el estrato intermedio) que está formado por rocas en estado semisólido y líquido y tiene un espesor de 3.000 km y, por último, la capa más profunda, el núcleo donde se registran las presiones y temperaturas más altas de la Tierra, de hasta 6.000 grados centígrados.

Corteza terrestre

Cuando se formó el Planeta, la corteza terrestre se fue enfriando hasta solidificarse. No obstante, las capas inferiores no lo hicieron tan rápidamente ya que la corteza funciona como aislante, permitiendo que el manto y el núcleo mantengan sus altas temperaturas. De esta manera, la Tierra funciona como una gran máquina térmica, capaz de generar su propio calor y conservarlo en el interior del globo.


El calor de la Tierra

El calor del Planeta se origina en el núcleo y se mueve, de capa en capa, lentamente hacia la superficie a través de tres formas posibles:
  • Conducción: transferencia de calor/energía de un objeto sólido a otro cuando los dos están en contacto.
  • Convección: debido a las características físicas de los líquidos y gases, mientras el calor sube, el frío desciende. Así, si el calor está en las capas inferiores, éste asciende en un movimiento circular constante hacia la corteza terrestre.  
  • Radiación: transferencia de calor/energía a distancia por medio de ondas de calor.
De este modo, el calor almacenado en el corazón de la Tierra llega hasta la superficie terrestre manifestándose a través de los volcanes, géiseres, fumarolas y aguas termales, suponiendo además una fuente de energía para el abastecimiento eléctrico y térmico en el mundo.


Energía geotérmica: el poder del calor

Los recursos geotérmicos son aquellas porciones de calor que, desprendido desde el interior de la Tierra, se pueden aprovechar para la producción de electricidad o como fuente térmica. A diferencia del resto de energías renovables cuyo origen es la radiación solar (directa o indirecta), la energía geotérmica proviene del centro del Planeta, alimentándose de la radiación natural terrestre y de los movimientos entre las diferentes capas de la Tierra.

Dependiendo de los recursos geotérmicos, estos se utilizan para fines distintos. Así, si se trata de yacimientos cuya temperatura superan los 100ºC, se utilizarán para la producción de electricidad. En cambio, si las temperaturas son inferiores, pueden aprovecharse través de bombas de calor geotérmico (calefacción y refrigeración), o si no superan los 25ºC, pueden utilizarse para obtener agua caliente para su uso doméstico.


La central geotérmica

Las centrales geotérmicas utilizan sistemas similares a los empleados en centrales eléctricas que se alimentan con otras fuentes de energía primaria (como el carbón o la energía solar) para calentar el agua, producir vapor y hacer girar los álabes de una turbina,  dispositivo que se conecta, a su vez, a un generador que transforma la energía mecánica (procedente de la turbina) en electricidad.