Estás en: compromiso ambiental > agua

Agua

jarraDónde reside la importancia del agua

El agua no es un bien comercial como los demás, sino un patrimonio que hay que proteger, defender y tratar como tal, pues es indispensable para la supervivencia y el desarrollo del ser humano, esencial para la vida e imprescindible para gran número de actividades y procesos industriales. 


El agua no es un bien comercial como los demás, sino un patrimonio que hay que proteger, defender y tratar como tal. 


Un exceso de agua como el que se registra durante las inundaciones puede cobrarse víctimas y causar graves daños, como ocurre casi todos los años en la Unión Europea. Pero la escasez de agua también tiene efectos devastadores; tal es el caso de las sequías, que cada vez se producen más a menudo. Según apuntan las previsiones sobre los efectos del cambio climático, todos estos fenómenos serán cada vez más frecuentes y extremos.


Son necesarias cantidades adecuadas de agua de calidad suficiente en la naturaleza para que puedan subsistir fauna y flora, plantas y ecosistemas únicos.



Qué debes conocer sobre el uso del agua


Equilibrio sostenible


Mantener un equilibrio sostenible es el objetivo de la Directiva Marco del Agua, adoptada en 2000, que sienta las bases de una política del agua moderna, global y ambiciosa para la Unión Europea, con el fin de garantizar suficientes cantidades de agua de buena calidad en toda Europa.
Directiva Marco del Agua

Bien de interés público


La Administración garantiza el uso y disfrute general o común del agua, si bien se pueden autorizar usos privativos, consuntivos o no, para el desarrollo de servicios o actividades, dentro de una Planificación Hidrológica general que garantiza la disponibilidad del agua para los usos comunes y privativos.

Sistemas de control


Las Administraciones competentes establecen diferentes sistemas de control en las distintas etapas del uso del agua, controlándose tanto la captación como el uso y consumo, o la carga contaminante aportada por los vertidos y su impacto en la calidad del medio.

¿Cómo hacer un uso adecuado del agua?

La Constitución española establece el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado y, por otro lado, la Ley de aguas establece que el agua constituye un recurso unitario de interés general. Adicionalmente, la Directiva Marco del Agua define el agua como un “patrimonio” que se debe proteger, y no como un bien comercial.

Con todo esto, el agua se protege dentro de la figura de Dominio Público Hidráulico, que incluye las aguas superficiales y subterráneas, los terrenos que ocupan las masas de agua y las aguas desaladas, junto con sus zonas asociadas: un margen de 5 metros de servidumbre y una zona de policía de 100 metros de ancho.
gotas
Así, se requiere de un permiso o concesión para la captación de agua para un uso privativo, y de una autorización de vertido para la devolución del agua al medio receptor.

A modo de ejemplo, se pueden utilizar hasta 7.000 m3 anuales sin autorización específica en fincas y usos particulares. Otros usos, y mayores cantidades, requieren legalización.

Cualquier tipo de vertido a las aguas, tanto directo como indirecto, requiere de la preceptiva autorización, lo que incluiría desde el vertido por infiltración al terreno de una vivienda unifamiliar en el campo, no enganchada a una red de alcantarillado, a los vertidos procedentes de procesos industriales. De esta forma se controla la carga contaminante aportada por los vertidos y su impacto en la calidad del medio receptor, según los objetivos y requisitos marcados para la conservación, protección y posibles usos posteriores del agua, como son la propia vida piscícola, aguas de consumo, aguas de baño o cría de moluscos.


Planes hidrológicos

Con la incorporación a nuestro ordenamiento jurídico de la Directiva Marco de Agua (DMA), se asumió un nuevo enfoque en la planificación hidrológica incluyendo aspectos de satisfacción de la demanda y objetivos ambientales de alcanzar el “buen estado ecológico” de las aguas.

De este modo, los Planes Hidrológicos de Cuenca buscan proteger el dominio público y las aguas, en equilibrio con su uso sostenible y base para el desarrollo regional y sectorial.

Los planes hidrológicos son la herramienta fundamental para la gestión del agua, al permitir el equilibrio entre la consecución de los objetivos ambientales y los objetivos de atención a las demandas

El Plan de Gestión del Riesgo de Inundación (PGRI) y el Plan Hidrológico (PH) de cada demarcación son elementos de una gestión integrada de la cuenca, y de ahí la importancia de la coordinación entre ambos procesos.

La planificación hidrológica se plantea como un proceso iterativo que se desarrolla cada 6 años. El primer ciclo de planificación cubrió los años 2009-2015, y, actualmente, acaban de aprobarse los Planes Hidrológicos correspondientes al segundo ciclo de planificación, 2016-2021.

Se entiende por caudal ecológico al caudal que contribuye a alcanzar el buen estado o buen potencial ecológico en los ríos o en las aguas de transición y mantiene, como mínimo, la vida piscícola que de manera natural habitaría o pudiera habitar en el río, así como su vegetación de ribera.

Los contenidos del PH incluyen  la definición de las masas de agua, criterios de prioridad y compatibilidad de usos, regímenes de caudales ecológicos y otros requerimientos ambientales, asignación y reserva de recursos, zonas protegidas y régimen de protección, objetivos medioambientales y medidas de protección de las masas de agua.