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Aboño, primera central térmica de España que pone en operación comercial una planta de desnitrificación

18.02.2017
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La central térmica de Aboño ya está reduciendo la emisión de óxidos de nitrógeno

EDP ha puesto en operación comercial, en el grupo 2 de la central, la primera planta de desnitrificación del parque térmico español. Se trata de la culminación de un proyecto que sitúa a Aboño entre las instalaciones de generación de energía eléctrica más flexibles, eficientes y respetuosas con el medio ambiente del país.
El consejero delegado de EDP España, Miguel Stilwell de Andrade, ha señalado que “es un orgullo convertirnos en la primera compañía que pone en funcionamiento una planta de desnitrificación en España, cumpliendo calendario y presupuesto. Aboño es de nuevo una instalación pionera. En 2007, fue la primera en poner en marcha una planta de desulfuración y ahora da un paso más con la planta de desnitrificación”.


La puesta en operación comercial tiene lugar después de haber superado la exigente fase de pruebas de garantía, que consistió en el funcionamiento continuo del grupo 2 con la planta de desnitrificación durante 720 horas -30 días-.
Dentro de este periodo se realizaron pruebas en diferentes escenarios, dos relativos al tipo de combustible a utilizar en la caldera (carbón más gas de horno alto y solo carbón) y dos al nivel de carga o potencia del grupo (plena carga y mínimo técnico).
La operación de la central térmica de Aboño con la nueva planta permite la generación de energía eléctrica con carbón, reduciendo las emisiones de óxidos de nitrógeno hasta en un 80%. Para ello, EDP ha invertido en este proyecto unos 90 millones de euros –incluyendo la planta de similares características que está construyendo en el grupo 3 de la central térmica de Soto de Ribera-, tras elegir la mejor tecnología disponible en el mercado, que contempla la transposición a España de la Directiva de la Unión Europea de Emisiones Industriales 2010/75.
Las plantas de desnitrificación reducen las emisiones de los óxidos de nitrógeno (NOx) presentes en los gases procedentes de la combustión del carbón en la caldera. Estos gases pasan por un reactor, en el que se produce la transformación de los óxidos de nitrógeno en vapor de agua y nitrógeno, sustancias no perjudiciales para el medio ambiente. De esta manera se pueden reducir las emisiones hasta en un 80%.

La operación comercial de la planta de Aboño supone la conclusión del proyecto que EDP aprobó en noviembre de 2014 para la central, adjudicado al consorcio formado por TSK y Mitsubishi Hitachi Power Systems.
En la construcción se han invertido más de 500.000 horas hombre y han sido necesarias más de 3.300 toneladas de elementos metálicos para poder poner en pie la nueva instalación, casi la mitad del peso de la torre Eiffel parisina. Sólo en la estructura se han colocado 1.400 toneladas y otras 1.000 en el reactor catalítico.
En esta obra se han utilizado las mayores grúas de Asturias, con una capacidad de 70 toneladas a 110 metros de altura y un radio de 80 metros. Además, la planta de desnitrificación de Aboño cuenta con más de 13.100 metros cuadrados de aislamiento térmico.
Desde el inicio de las obras, más de 140 empresas diferentes, en su gran parte asturianas, han tomado parte en los diferentes trabajos. Han llegado a trabajar 300 personas, además del equipo de la propia central.
La planta de desnitrificación está conectada al grupo 2 de la central, la unidad más potente del Grupo EDP en Europa -543 MW-. Desde su puesta en marcha en septiembre de 1985, ha funcionado más de 230.000 horas, en las que la producción de energía supera los 107.000 GWh.
Mientras en Aboño la planta ya está en funcionamiento, en la central térmica de Soto de Ribera continúan los trabajos de construcción de una planta de similares características, que estará operativa en los próximos meses. La obra avanza al ritmo previsto.
En la planta de Soto de Ribera se utilizarán un total de 1.250 toneladas de acero, de las que aproximadamente 720 corresponden a la estructura y 530 al reactor y los conductos de gases. El conjunto de la instalación estará a 60 metros de altura.


Ambos grupos –Aboño 2 y Soto 3- garantizan así su futuro hasta, al menos, el año 2030, al mismo tiempo que contribuyen a la necesaria diversificación del mix de producción eléctrica, aportando seguridad de suministro de una forma competitiva y respetuosa con el medio ambiente.
Tras este proyecto, EDP habrá invertido más de 200 millones de euros en la última década en mejoras ambientales de sus centrales de generación en Asturias. Este nivel de inversión, así como la eficiencia en la operación y el mantenimiento de los grupos de generación, convierten a las centrales de EDP en las más eficientes del país.
La construcción de estas dos plantas de desnitrificación supone una importante inyección económica para el Principado de Asturias.
EDP, empresa de referencia en el sector energético asturiano, emplea en el Principado de Asturias a más de 1.000 personas de modo directo. Esta cantidad se eleva a 4.000 si se tienen en cuenta los empleos indirectos. Esta nueva inversión es una señal del compromiso con el empleo y con la comunidad autónoma.

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